jueves, 2 de enero de 2014

Querida Mumi.

Buenos días, buenas tardes o buenas noches preciosa, lo cierto es que no se que hora es allá arriba. No se en que cielo te encuentras, si en el sur o en el norte. Pero se que estas cerca de nosotros.
Hoy cumples cuatro años allí arriba, 1460 días, 35040 horas y unos segundos incontables en los que no he parado de echarte de menos.
Siempre has sido, y serás esa lucecita que me alumbra, como si fueras Campanilla y yo Peter pan.

Lo cierto es que me pasaba por aquí, para que sepas que no te olvido, que siempre estas en un rinconcito de mi mente haciéndote notar a cada instante, que cuando me desmorono y caigo como un edificio en ruinas, estas tu ayudándome a construirme de nuevo. Que todos mis logros, en parte, van dedicados a ti. Que siempre espero que estés orgullosa de mi.

Recuerdo la última vez que te vi, pero los recuerdos son borrosos, era pequeña. Pero lo cierto es que las fotos me ayudan mucho a viajar en el tiempo, son una especie de máquina, que te ayudan a recordar parte del pasado.
Siempre, y no se porque, el mayor recuerdo que tengo contigo, es uno en la casa de Alta Vista, entré a la habitación, y ahí estabas, llenando tu cuerpo de historias, tus manos sujetaban un libro que ahora no recuerdo muy bien, pero lo que si recuerdo es que esa noche me acosté a tu lado, y como un niña que era en ese entonces me quede dormida, pasaste la noche leyéndome ese libro.

Cuando puedo, le digo a mi mama, o a mi tías, que me empapen con sus recuerdos de cuando eran niñas. Siempre apareces tu, y en sus caras aparece una sonrisa. No me cabe duda de que fuiste una gran madre, una gran abuela, y en definitiva una gran persona. Has dejado huella en todos nosotros, te llevamos a donde quiera que vayamos, te has partido en mil.

Desde aquí abajo, quiero decirte que te quiero mucho, que espero verte cuando me toque subir. Ojalá  estés esperándome, para darnos un abrazo, ese abrazo que necesito y necesitaré cada día de mi vida.



Mi cielo, lleva tu mirada. Y mi única forma de tocarte, es tocando al mar.

                                                                                          Atentamente: tú boquita de fresa.