lunes, 9 de diciembre de 2013

Quiero nuestro castillo en pie.


Recuerdo como si fuera ayer, cuando por casualidad, te dije una de mis filosofías sobre la vida, y sin darme cuenta, te hizo pensar. Cosa que pocas veces logro, solo puedo lograr que razonen las personas que llegan a tener esa misma magia que tengo yo, que entienden lo que quiero decir. Y bueno, ahí estaba yo, ayudándote casi sin darme cuenta, por primera vez. 

Todo comenzó casi sin darme cuenta, pero de repente, todo empezó a ir muy deprisa, mi vida se volvía un torbellino, un tsunami venía directo a mi, todo se volvía negro. Pero ahí estabas tú, esa luz que siempre ha estado, para todo. Madrugadas que has pasado escuchándome, me soportaste desde el primer momento con ese juego, me dedicabas mil canciones para entender un poco mejor lo que querías decirme, esas llamadas por la tarde que me hacían sonreír, nuestras listas de cosas en común, cuando nos quedábamos con la boca abierta al darnos cuenta que eramos casi iguales, ¿te acuerdas cuando descubrimos que nos relajaba ir a la playa?, juro que en ese momento, quería fabricar una playa a donde pudiéramos ir las dos, y allí encontrarnos por las tardes. Y todo fue aumentando, se fue volviendo cada vez mas bonito, creamos nuestro castillo, nos hicimos propietarias de miles de canciones. Y entonces estaba ese Armas, que me llevaba allí, cada cierto tiempo. Me acuerdo la emoción que sentíamos, tus planes de cada día que hacías, que siempre cambiábamos, como contábamos los barcos que faltaban. La primera vez que fuimos a la playa juntas, y te reías de que me daba miedo que me hundieran. Nuestras charlas en la plaza España, tu siempre con tu Coca-Cola y yo echándote la bronca. Nuestras miradas cómplices por el retrovisor de tu coche, nuestras tardes de mikado, tus sustos con ¡ALERGIA! en medio de una calle cualquiera, nuestra primera caja de mikado familiar, que cara de ilusión que teníamos. 

Como me abrazabas cuando sabías que andaba mal, cuando te paraste en una gasolinera en mi cumpleaños para ir a comprar chuches porque andaba hundida. Mi felicidad de verte todos los días cuando iba. 

Me quedo muda, al pensar en todo eso, en como ha cambiado todo. En que después de tanto luchar por nuestro castillo, de no dejar que las olas se lo llevaran, de hacer esa muralla, para que no se cayera. 
Ahora soy yo, quien le esta echando cubos de agua por encima, se esta cayendo...
Es tan absurdo que después de todo, vaya a ser yo quien lo destroce. Pero mas vale tarde que nunca, así que yo estoy dispuesta a ir a por mas arena, para construirlo mas grande. ¿Quieres traer las piedras de colores y me ayudas? 




Pienso estar en tu vida, y mas ahora, quiero que cuando me recuerdes, te vengas los buenos y malos momentos, quiero estar siempre, para lo bueno y para lo no tan bueno. 
Que eres mi rubia aunque suene choni y no te gusta que te lo diga.
Que pienso estar, estaré, aunque no me veas a veces.
Quiero arreglar esto, y esta es de verdad, ya es en serio.

Estoy harta de estar en medio de este huracán de errores continuos con todo el mundo, y con los que mas quiero, de joderla con actos que no vienen de mi, que no son propios de mi. Que nunca imaginaria que los haría. No me reconozco, yo no soy así. 

Quiero que todo sea como antes, me prometí estar en tu próximo cumpleaños, y así lo haré. 



"Te hablo a ti que me hiciste tener ganas de luchar. A ti, que me enseñaste que en la vida la distancia y el tiempo no son un impedimento para estar cerca. (...) Aprendí a soñar, a reír, a querer con toda el alma y a valorar lo que realmente importa. A no decir odio,  a no sentirlo. Entendí que hay un camino muy largo por delante en el que quiero que estés siempre, poder mirar mi corazón y ver cada una de tus huellas. Sé con certeza que esto es lo que quiero. Y si puedo pedir.. Quiero que sea para siempre." 







                                   Quiero poder darte mis fuerzas siempre que las necesites.

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